
Al final del Gran Premio de Japón, el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, declaraba su apoyo por su escudería a pesar de la decepción que supuso la ruptura del motor en el monoplaza de Michael Schumacher y que sirvió para que Fernando Alonso ganase la prueba y retomase el liderato del mundial.
"Lógicamente estoy muy apenado por lo que ha ocurrido un par de vueltas antes del final de la carrera, cuando Michael estaba claramente al frente de la prueba", comentó el italiano. "Lo siento mucho por él, quien de nuevo ha tenido una carrera fantástica, demostrando que no sólo es el mejor si no que también es un hombre extraordinario".
"Lo lamento por el equipo que no ha cometido un solo error", continuó Di Montezemolo. "Al comienzo de la temporada dije que quería que Ferrari fuese el protagonista. Estoy muy orgulloso de la forma tan increíble en que hemos cerrado el margen en los últimos meses, con un esfuerzo por parte de todos nuestros homobre y socios".
"Desafortunadamente, ayer ese trabajo se vio alteraso y nos ha penalizado profundamente", añadió. "Ferrari sabe cómo aceptar una derrota, así como sabe celebrar una victoria. Un día como el de ayer es el que nos da más determinación para el futuro. Nuestro campeonato acaba con el último metro del Gran Premio de Brasil".