
A diferencia de su compañero de equipo, que logró acabar en segunda posición en un Gran Premio de Gran Bretaña pasado por agua, Robert Kubica ha abandonado el Circuito de Silverstone con las manos vacías después de perder el control de su BMW Sauber sobre un trazado muy resbaladizo.
"Durante muchas vueltas estuve haciendo 'aquaplaning' y desafortunadamente, en la recta principal, perdí el coche completamente y me salí de pista", explicó el polaco." Aquí, en Silverstone, la carrera ha sido una locura y las condiciones bastante complicadas".
"Todo estaba funcionando bastante bien, estaba teniendo una carrera buena y recuperando posiciones, pero cuando comenzó a llover la pista se llenó de agua y ahí tuve problemas", añadió Kubica.
"En la recta de meta no pude mantener el coche, estaba perdiendo potencia, las ruedas traseras no estaban en contacto con el asfalto... y eso fue todo", concluyó el piloto de BMW Sauber.