Fue una de las carreras más fugaces dentro del mundo de la Fórmula Uno en años recientes. Nicolas Kiesa, el hijo predilecto de Dinamarca, se hacía con el puesto que quedaba vacante en el equipo Minardi en el circuito de Hockenheim, la temporada pasada, y rodaba el monoplaza negro en los siguiente cinco grand prix.
Llega la temporada 2004 y Nick se queda sin equipo. El patrón de Minardi opta por los pilotos Zsolt Baumgartner y Gianmaria Bruni este año, y ni siquiera le ofrece el puesto de piloto de pruebas al danés. Esos puestos fueron para los mejores postores, Bas Leinders y Tiago Montiero.
"Ya casi no puedo ni seguir", comentó el joven de 25 años. "Ya no sé que más decir".
No obstante, los seguidores de Kiesa no se han rendido en su aventura por ver al danés de nuevo en F1. Una website danesa ha seguido el ejemplo de Baumgartner, prometiendo que juntarán los tres millones de dólares que Kiesa necesita para volver a sentarse en un monoplaza de F1.
"Es una lucha….cuando eres de un país pequeño como Dinamarca", concluyó Kiesa.