La Fórmula Uno podría tener un campeón mundial diferente si Michael Schumacher hubiese dejado el deporte tras la muerte del legendario Ayrton Senna. El piloto de Ferrari ha reconocido que hace diez años estuvo a punto de colgar su casco.
"No sabía si quería seguir o no en Fórmula Uno", comentó Schumacher que ahora con 35 años, recuerda lo que ocurrió aquel fatídico día. "Aún puedo ver el accidente, estaba justo detrás de él. Cuando me enteré de lo que había ocurrido me disgusté mucho. Por primera vez me vi enfrentado con la muerte en mí deporte".
Roland Ratzenberger también perdió la vida en 1994 en Italia y el actual compañero de Schumacher, Rubens Barrichello, rompió la nariz en un accidente cuando atraveasba el último chicane del circuito de Imola. Unos semanas más tarde, Karl Wendlinger estuvo a punto de morir en Monte-Carlo.
"Me dejó sin palabras", continuo Schumacher. "Senna fue una inspiración y dio mucho por el deporte. Creo que está bien que la Fórmula Uno sea más segura gracias a él".