Nigel Mansell ha arremetido contra los jefes de la Fórmula Uno por no llegar a un acuerdo que asegurase la participación de los 20 monoplazas en el pasado Gran Premio de Estados Unidos.
El pasado domingo los aficionados al deporte se llevaron una gran desilusión al ver como los coches con neumáticos Michelin 'boicoteaban' la carrera tras la vuelta de calentamiento y dejaban en pista a los seis competidores de Bridgestone.
"Tenían que haber encontrado un compromiso -la instalación de una chicane al final de la última curva, puro y simple", declaró Mansell al periódico inglés 'Daily Mail'. "Acabó siendo una ridiculez. Me sentí humillado y avergonzado por lo que ocurrió. Era como ver a alguien cometiendo un suicidio públicamente".
Mansell ha salido en favor de Michelin indicando que no se debería culpar al proveedor de neumáticos por advertir a todos sus equipos que no rodasen por razones de seguridad, y añadió que tampoco se debería culpar a las escuderías ya que reaccionaron ante el consejo de Michelin.