Peter Sauber está seguro que no se producirá un choque cultural entre su equipo de Fórmula Uno y el nuevo dueño BMW.
El suizo, que dejará el automovilismo después de 36 años y continuará trabajando para la escudería de Hinwil como 'asesor' para los patrocinadores, no ve 'ninguna razón para preocuparse' ante un posible choque de la personalidad entre Sauber y BMW.
La colaboración de seis años de BMW con el equipo británico Williams ha terminado por esa mismo razón: lo que parece haber sido un altercado imprecedente entre Mario Theissen y Patrick Heade.
Sauber ha revelado que ya hay 'varios alemanes' trabajando en Hinwil. "Se han adaptado bien. Donde posiblemente podría haberse creado una cierta fricción ha sido el reto de fusionar una operación de tamaño mediano dentro de una compañía grande. La actitud tendrá que cambiar, el nuevo equipo ya no es un pequeño David que de vez en cuando planta cara a los equipos grandes".
El aún patrón de Sauber ha admitido que el equipo tampoco será una bala mágica para el constructor alemán BMW. El suizo citó a Williams, teniendo un 'momento duro' para cazar a los líderes incluso con motores BMW.