Nürburgring es uno de los circuitos que exige mayor carga aerodinámica de la temporada, y no sólo por sus numerosas curvas de baja y media velocidad, sino también para poder mantener una buena estabilidad del coche en la fuerte frenada de la primera curva y en las chicanes lentas.
Curvas como la 5/6, 8/9 y 10/11 exigen un equilibrio neutral para no salirse de la trazada ideal en el segundo viraje de la secuencia, y los ingenieros muy a menudo deben trabajar durante todo el fin de semana para intentar evitar el subviraje que acusa el coche en las curvas de media velocidad.
Es necesario que el coche tenga una rápida y buena respuesta en los cambios de dirección en el inicio lento de la vuelta y también en los virajes más rápidos. El agarre mecánico es particularmente importante entre las curvas 1 y 4, pero para ello no puede sacrificarse el rendimiento aerodinámico en el resto de la vuelta.
El rendimiento de los neumáticos, como siempre, será un elemento crítico para todos los equipos. En esta ocasión, se utilizarán el compuesto blando y medio de los neumáticos Bridgestone Potenza 2007 y las condiciones ambientales serán las que marcarán cómo utilizarlos en condiciones de carrera.
Si las temperaturas, anormalmente bajas para esta época del año, continúan igual en Nürburgring, entonces probablemente los equipos tengan que volver a trabajar para minimizar al máximo el nivel de degradación del neumático más blando.