El difícil fin de semana se cerró de manera lamentable para el equipo Honda Racing debido a la falta de velocidad de los monoplazas RA107. Rubens Barrichello terminó la carrera como la empezó, en 18º puesto, en tanto que Jenson Button sufrió parecidas dificultades además de falta de equilibrio en el coche antes de que un problema de sensor del acelerador lo obligara a abandonar en la vuelta 36.
"Un fin de semana para el olvido", fue la expresión con la que Jacky Eeckelaert, el Director de Ingeniería, resumió el Gran Premio de Hungría del equipo, confirmando que la pausa de tres semanas en el plan de carreras se utilizará para resolver la "enorme cantidad de trabajo" necesaria para sacar al equipo de su situación actual.
Al final de un día muy frustrante, Rubens comentó: "Hoy hemos carecido totalmente de ritmo y a pesar de que me esforzaba al máximo, la respuesta del coche era nula. La carrera empezó mal, ya que me sacaron del trazado en la salida de la segunda curva y terminé en la cola del grupo. En esta pista los adelantamientos con casi imposibles, y eso resume mi carrera de hoy. En este momento todos los miembros del equipo se sienten afectados. Sabemos que es una situación muy difícil, pero tenemos que mantener la entereza y seguir trabajando para superar el bache de algún modo".
Un Jenson Button igualmente decepcionado afirmó: "¿Qué podría decir? Conocemos todos los problemas y sabemos cuánto trabajo tenemos que llevar a cabo. El problema que me obligó a abandonar es, al parecer, un desperfecto de sensor, ya que no pude acelerar al máximo durante unas cuantas vueltas hasta que al final reduje la marcha debido a las banderas azules. Entonces, simplemente, se paró el motor. Antes de eso carecíamos totalmente de ritmo y sufría de un subviraje tremendo. Nuestros resultados de hoy hablan por sí solos".