Junto con Monza, Spa-Francorchamps es el circuito más exigente de la temporada para los nuevos motores V8, que no han competido nunca en el histórico trazado belga. Los entrenamientos que se realizaron en Spa el pasado mes de julio fueron importantes para verificar el funcionamiento del motor en la larga vuelta al circuito de Spa.
El ciclo de utilización del motor es especialmente severo, ya que el 73% de la vuelta se completa con el acelerador pisado a fondo (sólo en Monza se supera esta cifra, con un 77% de la vuelta).
Spa también incluye dos largos periodos de más de 20 segundos cada uno en los que el motor trabaja a máximo régimen. El más exigente de ellos es sin duda los aproximadamente 23 segundos que van desde La Source a Les Combes y que incluye la Eau Rouge.
Esa secuencia expone al motor y todos sus elementos a unas tremendas fuerzas G positivas y negativas. Este es un factor que se tiene en cuenta cuando se diseñan nuestros sistemas de lubricación para garantizar la alimentación del motor.
Spa presenta también la vuelta más larga de la temporada, y por tanto la penalización por carga extra de combustible es muy elevada. Y bajo la actual reglamentación, eso significa que un motor con un buen consumo de combustible puede representar una gran ventaja.