Romain Grosjean debutó esta mañana como piloto de pruebas de la escudería Renault en el Circuito de Cataluña, en donde la Fórmula Uno ha comenzado tres jornadas de entrenamientos con vistas a las próximas citas del mundial.
El piloto francés, vigente campeón de las GP2 Series en Asia, se mostró encantado con su trabajo y haber tenido la posibilidad de contribuir en el programa de desarrollo de Renault, centrado en evaluaciones aerodinámicas, aunque la prioridad del día ha sido que se familiarizase con el R28.
A pesar de sufrir una rotura de motor por la mañana tras haber dado seis vueltas y la lluvia que cayó durante la tarde, Grosjean logró completar un total de 60 giros al trazado español.
"Ha sido un día magnífico y estoy muy agradecido por la oportunidad que me han dado para probar el R28 y trabajar con el equipo", declaró el galo. "Ha sido interesante ver las diferencias entre el coche de GP2 y el de F1, que es bastante increíble, en particular la aceleración y la adherencia lateral".
"El equipo me ha acogido muy bien y todo el mundo ha sido muy amable conmigo ya que sabían que esta era la primera vez que pilotaba el monoplaza", añadió Grosjean. "Ha sido una gran experiencia para mi".