La buena suerte no ha querido acompañar a Kimi Raikkonen este domingo en el Gran Premio de Europa en donde se vio forzado a abandonar la prueba a causa de una avería de motor y previamente se vio envuelto en un incidente en boxes al querer salir antes de que sus mecánicos retirasen la manguera de gasolina.
"No hay mucho que decir después de una día como ese", declaró el finés. "Definitivamente no ha sido el fin de semana que esperaba pero no creo que, a pesar de un resultado negativo, esté fuera de la lucha por el título. Aún quedan seis carreras y 60 puntos. Ya hemos visto que la situación puede cambiar rápidamente, incluso aunque piense que ahora las cosas están más complicadas".
"Ayer perdí una posición en la salida y durante la primera parte de la prueba me quedé estancado en el tráfico", explicó Raikkonen. "Luego, cuando tuve la pista libre logré acelerar y marcar unos buenos tiempos. En la segunda parada en boxes cometí un error y salí antes de cuando debería haberlo hecho".
"Afortunadamente Pietro (Timpini) no sufrió lesiones graves", añadió el vigente campeón del mundo. "Le deseo lo mejor y espero que se recupere pronto. De todas formas el incidente no cambió nada porque el motor de mi monoplaza se averió. Ahora debemos concentrarnos en preparar las próximas carreras y mejorar nuestro rendimiento en la clasificatoria".