El director técnico de BMW Sauber, Willy Rampf, ha admitido que esperaba mucho más de su equipo después de ver cómo conseguía su primer doblete en el Gran Premio de Canadá.
Tras la victoria de Robert Kubica y el segundo puesto de Nick Heidfeld en el Circuito de Montreal, las expectativas dentro de la escudería suiza-germana subieron, así como la presión para repetir ese resultado o al menos lograr uno similar.
Rampf explica que el doblete en Canadá supuso "un gran impacto tanto para nosotros tanto es ese momento como después. Ese éxito aumentó nuestras expectativas, tanto dentro como fuera del equipo.".
BMW Sauber desarrolló con satisfacción varias partes en su túnel de viento en Hinwil, pero al ponerlas en uso en los circuitos "no dieron los resultados que esperábamos. Además, el margen de los reglajes óptimos del F1.08 eran muy pequeños".
"No fue fácil adaptar los parámetros individuales para estar dentro de ese margen. Fue una experiencia de aprendizaje, la cual usaremos de nuevo durante la temporada de 2009".
El alemán será, a partir de 2009 Coordinador Técnico de BMW Sauber y seguirá siendo responsable del concepto del F1.09 y la próxima temporada estará al cargo de las actividades de carrera de la escudería.
Sobre su nuevo cargo, Rampf explica que para él "era importante reducir mi carga de trabajo. Esa fue una decisión personal después de mucho tiempo trabajando a todo gas".
El proceso de desarrollo y construcción del nuevo bólido correrá a cargo del Director General del equipo, Walter Riedls, que también continuará al frente de la fábrica de Hinwil.