La escudería BMW Sauber concluyó el Gran Premio de Bahrein de forma desastrosa con sus pilotos, Robert Kubica y Nick Heidfeld, en 18ª y 19ª posición respectivamente.
Después de compartir la séptima línea en la parrilla de salida, los dos monoplazas del equipo germano-suizo se vieron envueltos en los incidentes de la primera curva que resultaron en una de las peores carreras de BMW Sauber en sus tres años el la Fórmula 1.
Robert Kubica: "Mi carrera quedó destrozada después de la primera curva. Estaba entre Nick y otro coche, cada uno todo al otro y eso destruyó el alerón delantero de mi monoplaza; después del accidente se produjo un problema de comunicación con el personal de boxes, les dije que quería entrar, pero al final sólo pude hacerlo tras la segunda vuelta".
"Luego mi carrera se complicó mucho porque durante mucho tiempo tuve que rodar con un coche que iba muy cargado y además llevaba los neumáticos duros. Nuestra velocidad no ha sido nada buena. Espero que demos un paso adelante en Barcelona".
Nick Heidfeld: "El resultado es un desastre, aunque tuvimos mala suerte en la primera curva con la colisión. Al principio pensé que la suspensión estaba rota, pero los mecánicos sólo tuvieron que cambiar el morro del monoplaza y continué en carrera".
"La primera mitad de la carrera, con los neumáticos más duros, fue bastante difícil, mientras que los blandos hacían las cosas más fáciles. Aún así, esta es otra carrera para el olvido y esperamos ver mejoras en Barcelona".
Willy Rampf, director de ingeniería: "Nuestras posiciones al comienzo de la carrera no eran nada buenas y luego nuestra carrera se acabó después de la salida. Tras las colisiones y las reparaciones necesarias, ninguno de nuestros pilotos tuvo la oportunidad de estar en la carrera. Ahora tenemos que mirar hacia adelante. En Barcelona tendremos un coche mejor".