
El presidente de la Asociación de Equipos de Fórmula Uno (FOTA), y de la escudería Ferrari, Luca di Montezemolo, no ha podido reunirse hoy con los representantes de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) a consecuencia del fallecimiento de su padre.
La FIA, la FOTA y Bernie Ecclestone, propietario de los derechos comerciales de la Fórmula 1, se reúnen hoy en Heathrow, Inglaterra, para hablar sobre las modificaciones que necesita el sistema del límite presupuestario de $60 millones.
El plan actual para 2010 permite que los equipos puedan elegir entre dicho presupuesto, con la posibilidad de desarrollar sus monoplaza ilimitadamente, o que sigan gastando las mismas cantidades económicos que hasta ahora pero bajo el reglamento de 2009; lo que daría lugar a dos campeonatos diferentes dentro de la Fórmula 1.
Ante la ausencia de Di Montezemolo, el presidente de Toyota, y vicepresidente de FOTA, John Howett, ocupará su puesto, mientras que el director de Ferrari Stefano Domenicali será el portavoz de Ferrari como constructor.
La reunión es, sin duda alguna, un momento muy importante tanto para equipos como para la FIA después de que varios constructores anunciasen desde la pasada semana su intención de dejar la Fórmula Uno a finales de 2009 si no se alteran los planes para 2010.
Antes del inicio de la reunión, Adam Parr, director de Williams declaró a la prensa que hoy "es un día muy importante. Creo que todo el mundo siente que necesitamos encontrar una solución que tenga sentido para los equipos independientes, constructores y la FIA. Lamentablemente, tuvimos una oportunidad hace 12 mese para hacerlo de una forma más flexible y me temo que ahora se nos está acabando el tiempo".